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miércoles, 8 de mayo de 2013

Bajar de peso con maquinas realizando los quehaceres domésticos


limpiar

Si dices que no tienes tiempo para realizar actividad física con el objetivo de perder peso, la realidad es que no es tan así. Si utilizas tu imaginación, puedes gastar energías y perder peso casi sin darte cuenta. ¿Cómo? Realizando los quehaceres domésticos.



Limpiar una casa no es tarea fácil, y para muchos no muy agradable; pero puedes encontrar un incentivo para realizar losquehaceres domésticos. Este incentivo se relaciona con perder peso casi sin que te des cuenta. Piénsalo, verás que resulta.

En primer lugar y como incentivo para comenzar, nada mejor queescuchar música mientras realizas los quehaceres de la casa. Esta no sólo te motivará, sino que incluso te animarás a bailar y quemar más calorías.

Uno de los quehaceres que mejor resultan para ejercitar los brazos es la limpieza de las ventanas. Extiendes y contraes los brazos varias veces hasta que consideras que el o los vidrios han quedado limpios. Este ejercicio es ideal parareducir la flacidez propia de los brazos, especialmente la zona interna del mismo.

Por otra parte, si tienes alfombra, al aspirarla no sólo estas ejercitando tus brazos, sino también tus piernas, ya que pueden flexionarse para limpiar en lugares no tan accesibles. En cambio sino tienes alfombra, pero tienes que barrer. Con esta actividad también quemas calorías, y ejercitas tanto brazos, piernas como la zona de la cintura.

Si tienes escaleras, que mejor que subir y bajar varias veces al día, ejercicio ideal para las piernas (cuadriceps, glúteos y gemelos), además de ser un ejercicio aeróbico que aumenta la combustión de las grasas, para la formación de energía que el cuerpo necesita para realizar esta actividad.

Si cambias el mobiliario de sitio, ya sea para renovar un espacio o para limpiar, estás realizando un esfuerzo que genera una movilización del tejido graso. Por ello, puede ser interesante que lo realices con cierta frecuencia. En este caso, es importante quepre calientes, para evitar problemas musculares u óseos.

Si llegas del mercado con conservas, botellas, etc, aprovéchalas y utilízalas parahacer pesas. De esta forma ejercitarás tus bíceps y tríceps, manteniéndolos en forma.

Recuerda que cuando lavas, barres y limpias en general, estás gastando calorías, que se ven reflejados en tu cuerpo.

Si dices que no tienes tiempo para hacer ejercicio, piénsalo dos veces. Quizás con un poco de imaginación puedes convertir tus quehaceres diarios en una clase de gimnasia. No sólo tu salud cardiovascular se verá beneficiada, sino también tu peso. Es por eso que tambien puedes comprate alguna maquina de gimnasio y llevarla a casa de esa manera mientras pasa un buen rato en la television puedes ir haciendo ejercicio con bicicletas de spinning, cintas de andar o Stepper son una buena opcion para bajar esos quilitos de mas y estar cada día mas saludable.

¿Por qué no consigo adelgazar con mi dieta?

Una mujer se mide la cintura con una cinta métrica La dieta para adelgazar, más allá de un esfuerzo para alcanzar el peso ideal, se ha convertido en una 'amiga' de la mujer actual a lo largo de su vida, desde los 18 hasta los 65 años de edad. “Si hacemos un cálculo provisional, nos sorprenderá el tiempo que pasan ellas controlando lo que comen: son capaces de realizar una media de 94 dietas, de 4 semanas de duración cada una, equivalente a un total de 8 años”, reflexiona Rubén Bravo experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. 
Sin embargo, gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder debido, sobre todo, a un efecto rebote. Según explica el nutricionista, es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo superar el que tenía antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone. 

A fecha de hoy hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento. Ante cualquier duda en materia de dieta, los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad recomiendan consultar a un especialista y enumeran los 10 errores más comunes cuando se inicia un estilo de vida saludable.

APRENDER DE LOS ERRORES ES EL PRIMER PASO PARA EL ÉXITO DE LA DIETA

1. Escoger la dieta al azar es igual de malo que estar a “dieta perpetua”. A menudo se olvida que la dieta, igual que un traje, ha de ser a medida. “Saltar de una dieta a otra para intentar bajar de peso es un gran error, pues al final nuestro metabolismo acaba ralentizándose, aumentando los niveles de cortisol con lo que también lo hará el estrés, la ansiedad y nuestra tendencia a almacenar grasa”, apunta Bravo. Si queremos adelgazar, es indispensable acudir a un especialista y seguir un programa profesional basado en nuestras características propias, tanto emocionales, como metabólicas, como de hábitos y vida social. 

2. Fijarnos unos objetivos muy altos a corto plazo. A muchas personas les entran las prisas en determinadas ocasiones, ya sea para “lucir tipito en una boda” o para “superar la prueba del bañador”, pretendiendo perder 10 kilos en un mes. Una meta tan alta en tan poco tiempo pone en peligro el éxito de la misión. “Lo saludable y eficaz es perder 1 kilo a la semana, 1,5 kilos si realizamos actividad física, por encima de éste peso corremos el riesgo del efecto rebote, de perder principalmente agua y masa muscular, y de a los pocos días encontrarnos irritables, apáticos y débiles”, advierte el experto del IMEO. 

3. Saltarse las comidas. Está demostrado que realizar unas 5 comidas al día favorece el seguimiento de la dieta. La ingesta de alimentos debe ser cada 3-4 horas. Esto favorece un aumento del gasto metabólico y nos ayuda a evitar la ansiedad y a llegar con menos hambre a la siguiente comida.

4. Retirar algún grupo de alimentos o los que nos dan placer. “Para perder peso de forma efectiva, evitando el efecto rebote a medio y a largo plazo, no hay que retirar ni las proteínas, ni las grasas, ni los hidratos de carbono; simplemente hay que reducir la ingesta de algunos alimentos y aumentar la de otros, dejando los objetos de placer como excepción para el fin de semana”, aconseja el especialista. 

5. El mismo menú todos los días. La falta de variedad en una dieta aburre y hace que nos cansemos de ella al poco tiempo. Hay un amplio diapasón de alimentos, condimentos y formas de cocinar alternativas que nos ayudan a ser más creativos a la hora de comer. Si no nos gusta mucho la cocina, un buen libro de cocina fácil nos echará una mano en estos casos.

6. No beber agua durante la comida. Nada más lejos de la realidad, pues beber agua en nuestra comida no sólo que no engorda, sino aumenta los niveles de saciedad y nos hará comer menos cantidad. “El agua desnaturaliza el alimento a la hora de metabolizarlo y ralentiza nuestra digestión, incidiendo de forma directa en los niveles de acidez digestivos, por tanto es indispensable en la ingesta”, concluye Bravo. 

7. Los productos 'light' también engordan. Es común que cuando estamos a régimen introduzcamos alimentos con menos calorías o Light en la dieta. Sin embargo, muchas veces al saber que estos alimentos engordan menos, tendemos a consumir mayor cantidad. Al final, el resultado puede ser en un aporte calórico igual al alimento original.

8. Cenar sólo fruta. Llega el verano y el melón y la sandía se convierten en una cena “ligera” y refrescante. A pesar de que las frutas nos aportan mucha agua y vitaminas, también hay que tener en cuenta que contienen azúcares simples, que se digieren de forma rápida y nos proporcionan energía que precisamente no nos hace falta a última hora del día. Lo ideal es comer la fruta sola, así se absorben mejor los nutrientes, o media hora antes de la comida por su efecto saciante.

9. Mucha dieta, pero poco ejercicio. El término adelgazar consiste en conseguir gastar más calorías de las que nuestro cuerpo necesita para que éste recurra a las reservas de grasa para obtener energía. Cuando estamos a dieta restringimos el aporte de energía, pero ¿qué pasa cuando dejamos la dieta y volvemos a aumentar las calorías diarias? La actividad física hace que nuestro gasto calórico sea mayor y, por lo tanto, que consumiendo las mismas calorías no engordemos. Además favorece el metabolismo y libera endorfinas que nos hacen sentir mejor.

10. Consultar la báscula de forma compulsiva. El hambre que pasamos a cabo de un día no queda reflejado de inmediato en la báscula y, por tanto, no debe ser motivo para desesperación si hoy pesamos lo mismo que ayer o incluso unos gramos más, después de haber tomado mucha agua. Lo idóneo sería consultar la báscula una vez a la semana, al ser posible por la mañana y siempre en la misma hora. Si llevamos un control de todo lo que comemos y lo apuntamos, saldremos de dudas a la hora de la verdad.

martes, 12 de marzo de 2013

¿Eres suficientemente saludable como para vivir diez años más? Consúltalo en un test


Si quieres saber qué probabilidades tienen de morir en la próxima década, un test desarrollado por investigadores de San Francisco puede aclararle algunas cosas. En este ranking puntúan fatal el tabaquismo, quedarse sin aliento al caminar algunas manzanas o tener problemas para empujar una silla a través de una habitación. 

El índice de mortalidad elaborado por estos expertos está dirigido a personas mayores de 50 años, y aunque puede satisfacer la curiosidad de algún morboso, se ha diseñado para ser unaherramienta para los médicos. Se supone que les ayudaría a precisar el riesgo de determinados procedimientos médicos. 

Lo ideal y lo que recomiendan sus autores es hacer este test en compañía de un medico para entender el significado real de las cifras y cómo contextualizarlas en el historial medico del paciente. 

El test se compone de doce acápites al que le son asignados puntos. Los hombres comienzan automáticamente con dos puntos de ventaja. Los hombres y mujeres entre los 60 y 64 años, ganan un punto, entre 70 y 74, tres, y los mayores de 85, siete puntos. 

Añada dos puntos más: 
  • Si tienes o has tenido un diagnóstico de cáncer (excepto los tumores menores de piel) 
  • Si padeces una enfermedad pulmonar que limite tu actividad diaria o requiera el uso de oxígeno 
  • Si tiene insuficiencia cardiaca 
  • Es fumador 
  • Tiene dificultades para bañarse o ducharse sin ayuda 
  • Problemas para administrar su dinero por falta de memoria o algún otro problema de salud 

Dificultades para andar varias manzanas Añada un punto más para cada una de estas circunstancias: 

Padece diabetes o hipertensión 
Tiene dificultades para empujar objetos grandes, como una silla pesada, siendo usted delgado o con un peso normal. La peor puntuación es 26, que supone un 95% de probabilidades de morir en la próxima década. Para conseguir esa puntuación debes ser un hombre de, al menos 85 años y padecer algunas de las enfermedades mencionadas. 

Una puntuación cero supondría un 3% de probabilidades de morir dentro de diez años.Para ello debes ser una mujer menor de 60 años sin grandes padecimientos y con un peso normal.

El test ha sido publicado en la revista Journal of the American Medical Association, y se ha elaborado con información proveniente de 20.000 personas mayores de 50 años, que fueron seguidos durante una década.

sábado, 5 de enero de 2013

Ese color que va contigo



Es posible que los colores que usas en tus prendas sean modernos y muy vistosos, porque los has visto en pasarelas, pero debes saber que lucen muy distinto en cada una ya que cada persona tiene un tipo de piel distinta. Es importante antes de comprar a lo loco, que sepas los colores que benefician a cada persona respondiendo a cada tono de piel:

Las recomendaciones fundamentales se basan en la claridad u oscuridad del tono de piel. No es lo mismo el efecto del color de una prenda en una piel blanquecina que en una trigueña o tostada. Para saber elegir, primero debemos saber a qué tipo se corresponde nuestra tonalidad.

Piel blanca: Tu tono de piel es muy claro, la epidermis muy fina y sensible. Entonces las tonalidades de vestimenta que te van deben ser lo más opuesto a lo que tu ya tienes. Es decir, destierra para siempre los colores maquillaje y los pastel que harán que parezcas enferma. Éstos son los tonos que te van:
Negro, rosado, verde, blanco, rojo, plateado, dorado, azul oscuro y gris.

Piel trigueña: Tu tono de piel es tirando a amarillento, la epidermis es fina pero tolera bien el sol. para destacar este tipo de piel, es necesario que busques tonalidades muy marcadas, que resalten la belleza de tu piel. Éstos son los tonos que te van:
Rojo, negro, blanco, azul, rosado, azul oscuro y claro, beige y gris.

Piel morena: Mucha gente cree erróneamente que a la gente morena de piel le va cualquier tono de color de ropa. Nada más lejos de la realidad, porque las tonalidades intermedias les sientan muy bien, pero las extremas les endurecen mucho las facciones. Éstos son los tonos que te van:
azul cobalto, amarillo apagado, pasteles, negro, blanco, coral, verde lima.
Aquí tenéis un claro ejemplo de como utilizar su piel dorada como arma seductora. Eva Longoria