Cuando es necesario diseñar una instalación de aire
con alta eficiencia y con un funcionamiento correcto, en España, es necesario
aplicar la norma UNE 100713 - Instalaciones de acondicionamiento de aire en
hospitales. Otra de las normas que regula la calidad ambiental en interiores de
hospital es la Norma UNE 171330 y la
Norma UNE 171340. En este artículo explicaremos en qué consiste la Norma UNE
100713.
La norma UNE 100713, sobre instalaciones de
acondicionamiento de aire en hospitales, se basa a su vez en la norma ISO
14644, sobre salas limpias y locales anexos, y es la encargada de asegurar una
red de conductos limpios y eficientes que físicamente cumpla sus funciones de
acuerdo a la normativa pero a su vez se deben buscar las mejores soluciones que
permitan mejorar aún más la calidad del aire interior en los hospitales, así
como el combatir todas aquellas fuentes potenciales que puedan derivar en los
síntomas del Síndrome del Edificio Enfermo.
Se puede definir la calidad del aire en conductos de
hospitales, como:
·
El
confort medioambiental y la eficiencia aportada por los conductos. Temperatura
y humedad relativa, eficiencia térmica y acústica, ventilación / caudales de
aire.
·
El
“contenido” del aire, por el funcionamiento de los conductos y los accesorios y
materiales que conforman dichos conductos. Filtros, niveles de partículas en el
aire, resistencia a las bacterias y contenidos químicos de los materiales.
Aparte de la norma UNE, que da las pautas a nivel
nacional también es necesario conocer sí a mayores existe una normativa
regional o local, que regule aun más los materiales y las características que
tiene que tener el aire interior de un hospital. La revisión de higiene en
conductos es uno de los servicios que ofrecen empresas como Ambisalud,
centrándose en el cumplimiento de la Norma UNE para favorecer el entorno
ambiental dentro de salas controladas de hospitales.
La norma UNE 100713 dice que “las unidades técnicas
de acondicionamiento de aire, deben estar diseñadas para asegurar la circulación
del caudal de aire necesario entre los diferentes locales, disponiendo de
accesos fáciles, que permitan llevar a cabo las tareas de limpieza,
desinfección, mantenimiento y cambio de filtros. Siendo el sentido del aire
desde las zonas limpias a las más sucias.”
Los valores que marca esta normativa como condiciones
adecuadas son las siguientes:
·
En todo
el recinto sanitario la temperatura oscilará entre los 24ºC de temperatura
mínima y los 26ºC de temperatura máxima. Por su parte la humedad relativa será
del 55% en su pico más alto y del 45% como mínimo.
·
En los
quirófanos, la temperatura estará comprendida entre los 22 y los 26ºC, mientas
que los valores de humedad relativa se encontraran entre el 45-55%.
·
En lo que
respecta a la presión sonora máxima que ha de existir en un hospital, esta se
encuentra en 35 decibelios para la sala de reanimación de quirófanos y en todas
las habitaciones de cuidados intensivos, mientras que en el resto del hospital
esta no ha de superar los 40 decibelios.
Es necesario respetar todos estos valores, ya que el
impacto potencial de la calidad del aire en hospitales es evidente, y esto se
debe a que la calidad del aire puede llegar a afectar directamente la salud de
los ocupantes del edificio, y los síntomas del “Síndrome del Edificio Enfermo”
que sufre un hospital, en Estados Unidos, según un estudio realizado por el
Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional ha reflejado que: El
52% de estos síntomas se produce por una mala ventilación, el 31% viene de la
contaminación química, el 5% de la contaminación biológica, mientras que el
otro 12% restante no se conocen los motivos.
Para mejorar la calidad ambiental de un hospital es
necesario:
·
Asegurar
una buena ventilación.
·
Programar
trabajos de limpieza y mantenimiento.
·
Reducir
y/o eliminar los contaminantes.
·
Controlar
las potenciales fuentes de contaminación a través de bacterias.
·
Controlar
todos lo materiales y los elementos del sistema durante su diseño.
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